Semanas atrás, el sábado 18 de mayo, se celebró en Madrid la beatificación de la primera mujer laica del Opus Dei: Guadalupe Ortiz de Landázuri. La ceremonia tuvo lugar en el Palacio Vistalegre Arena, de la capital española. Sin embargo, sólo la décima parte de sus espectadores estuvieron presentes en el lugar. Fue una beatificación digital, o bien podríamos llamarla: una beatificación millennial.

Un equipo interdisciplinario de distintas procedencias y edades, con varios expertos en comunicación y programación, trabajaron en tres pilares fundamentales que distinguieron el evento:

  • Digital, porque muy poca gente estuvo presente en Vistalegre. Gente de todo el mundo, incluso de Madrid, siguió la ceremonia a través de las fan zones (espacios habilitados con una pantalla que transmitió en vivo la celebración), por televisión o por streaming.
  • Intergeneracional, porque hubo personas de todas las edades, que se sintieron interpeladas por la vida de la nueva beata.
  • Solidaria, porque se financió con donaciones de peregrinos y la colecta de la beatificación fue destinada al proyecto de Becas Guadalupe de Harambee. Además, para la decoración y otros espacios, se emplearon materiales “reutilizables”.

La periodista argentina María Teresa Escobar, autora del libro electrónico “Cartas a un santo”, y miembro de la Oficina de Prensa del Opus Dei en Roma, conversó con Iglesia Millennial sobre lo que significó para ella participar en la organización de la beatificación de Guadalupe.

El evento reflejó, sin dudas, un avance en cuestiones de comunicación de la Iglesia Católica. En este sentido, la periodista afirmó: “Creo que es importante lograr un lenguaje contemporáneo, porque el mensaje de la Iglesia es actual y todos podemos sentirnos implicados, porque lo encontramos en los medios que usamos diariamente.”

El 18 de mayo estuvieron presentes en el Palacio de Vistalegre unas 11.000 personas. Pero, según las estadísticas, más de 85.000 espectadores vieron la ceremonia desde distintas partes del mundo por streaming. Además, muchos otros lo siguieron por los canales de televisión donde se retrasmitió, como 13 Tv (España), EWTN (EEUU y Latinoamérica) y Canção Nova (Brasil), entre otros.

“Es importante lograr un lenguaje contemporáneo. El mensaje de la Iglesia es actual y todos podemos sentirnos implicados”

Uno de los elementos constitutivos de la beatificación digital, junto con la web www.guadalupe19.org y las redes sociales, fue la aplicación móvil que se desarrolló para recrear la experiencia de viajar a la beatificación y participar en ella. Contó con tres etapas: “preparar”, “viajar” y “Madrid”, compuestas por diversos contenidos como un tour virtual por los lugares más representativos de la vida de Guadalupe en Madrid, un diario de viaje y material bibliográfico y audiovisual. La app tuvo su versión en español y en inglés. La mayoría de las descargas fueron en Europa (40%), seguidas por América Latina y África. 

Respecto a la identidad gráfica y el marketing digital, estuvo a cargo del Estudio IoIo. La campaña jugó con elementos que definieron la vida de Guadalupe: un cactus, recordando su paso por México; sus cartas, de las que se conservan más de 1.000 escritas por la beata a san Josemaría, a su familia y a sus amigos y conocidos; una valija, que representa su disposición y apertura para ir a donde la necesitaran, aunque tuviera que viajar; la golondrina, como el ave que viaja en primavera y siempre lo hace acompañada; entre otros elementos.

Escobar confesó que, personalmente, la figura de Guadalupe la ha “cautivado”. “A medida que la he ido conociendo, me he sentido interpelada”, reconoció. “Descubrí en Guadalupe una persona muy normal, pero con una vida espiritual muy profunda. Me gusta que sea una mujer con afanes como los míos, le encanta ser profesora de química, quiere trabajar para mejorar la vida de otras personas, y tiene preocupaciones personales y familiares. Guadalupe no se detiene frente a los obstáculos, sino que busca la manera de superarlos. Además, tiene muchísimos amigos”, recordó.

“Descubrí en Guadalupe una persona muy normal, pero con una vida espiritual muy profunda”

Por eso es que, junto con su colega María del Rincón, escribieron un libro que recopila la correspondencia de Guadalupe con san Josemaría Escrivá, el fundador del Opus Dei. “Estudiamos a fondo toda la documentación referente a Guadalupe, para acercarnos al personaje y comunicar su mensaje de la mejor manera posible”, explicó Escobar. “Al leer las cartas descubrimos su naturalidad y sencillez, nos pareció una persona muy cercana y decidimos que la mejor manera de mostrarla al público era dejando que ellos mismos la descubrieran como nosotras lo hicimos”. El libro electrónico “Cartas a un santo” está disponible en ePubMobi y PDF, y en las plataformas de Apple y Google Play

Guadalupe Ortiz de Landázuri nació en Madrid en 1916. Fue una de las primeras mujeres de su época en asistir a la universidad y recibirse de licenciada en Química. En Madrid, se dedicó a la docencia y a la investigación, realizó un doctorado y desarrolló una gran actividad profesional y evangelizadora. Cuando en 1944, Guadalupe conoció al fundador del Opus Dei, descubrió que Dios le presentaba un camino de santidad en medio del mundo, a través del trabajo profesional. †

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