Hace tres años, un 3 de mayo de 2019, nacía Iglesia Millennial. La intención que motivó su presencia en las redes sociales fue la de crear un espacio nuevo y diferente donde se le pudiera dar voz a proyectos de la Iglesia joven que no fueran tan conocidos. Ayudar a su mayor difusión y revalorizar el aporte de los mismos como testimonios de un Evangelio en acción, de un Evangelio vivo en tantos hermanos y hermanas de diferentes comunidades en nuestro país.

Misioneros de una comunicación que colabore/aporte a la comunión en la Iglesia

Ya ha pasado un tiempo desde los inicios, estamos llenos de anécdotas, de aprendizajes, de experiencias, de largas horas diseñando, escribiendo, rezando… Sin embargo, hay una certeza que hoy nos resuena en el corazón: somos llamados a ser misioneros de una comunicación en “salida” que busca transmitir los valores y la belleza del Evangelio. Esta es nuestra clave, nuestra contraseña. Nuestro faro en el camino de participar activamente en la nueva evangelización de los medios 2.0.

En este camino de aprendizaje, nuestro amigo referente ha sido el beato Carlo Acutis. Quienes nos conocen y siguen el proyecto saben que en él hemos encontrado la inspiración para comprometernos en la tarea de comunicar. Podemos decir que, a través de su historia de vida, fuimos tomando como ejemplo a este joven que tuvo la valentía y la generosidad de poner al servicio todo lo que sabía de informática y comunicación para dar a conocer su amor por Jesús y por la Iglesia.

Carlo es testimonio en primera persona de que la comunicación de la Iglesia y de la fe nos demanda salirnos de nosotros mismos, porque es una entrega generosa de amor que implica un darse, para que llegue a todos y cada uno el mensaje de amor que nos dejó Jesús.

Comunicar es ir al encuentro

La comunicación en “salida” nos ha revelado que comunicar es ir al encuentro. Y dejar que el otro pueda contar su realidad. Tomarse el tiempo para que el otro pueda “contarse”. La comunicación en “salida” nos ha enseñado y nos sigue enseñando lo importante que es escuchar. “Sólo prestando atención a quién escuchamos, qué escuchamos y cómo escuchamos podemos crecer en el arte de comunicar”[1].

Como jóvenes queremos ser colaboradores de una comunicación que contribuya a la comunión donde se pueda disfrutar de la belleza de la sinfonía de voces que hay en nuestra Iglesia. Sabemos que es un desafío, sin embargo, confiamos la vida de esta tarea al Espíritu Santo que nos infunde el entusiasmo para seguir adelante cada día.

Colaboradores de una comunicación que contribuya a la comunión, donde se pueda disfrutar de la belleza de la sinfonía de voces que hay en nuestra Iglesia.

Las historias mínimas[2] nos han interpelado y nos interpelan en la empatía y en la posibilidad que cada uno tiene de agacharse para escuchar con el corazón. Estas historias son escuela de humildad, virtud que tanto necesitamos para poder realmente abrazar experiencias y poder comunicarlas con verdad. ¡Cuánto tenemos para agradecer y para seguir creciendo! Ojalá que cada día podamos ser más y aunar los esfuerzos y carismas para que la cultura del encuentro pueda encarnarse en cada una de nuestras comunidades. Queremos motivar a los jóvenes a que no tengan miedo de poner en común todo lo que les ha sido regalado para trabajar en equipo y vivir en “salida” como peregrinos, anunciando la Buena Noticia en cada uno de sus entornos.

En este día tan especial, donde festejamos un aniversario más de la vida de nuestro querido patrono Carlo Acutis y de Iglesia Millennial, como proyecto de evangelización en el mundo digital, queremos agradecer por cada corazón en el que hace eco lo que buscamos transmitir, así como también pedirle a Dios que nos ayude a vivir la fe con autenticidad y que nos siga regalando motivos para “salir” con alegría y con esperanza a compartir, a escuchar, a encontrarnos, a escribir, a anunciar y a conocer a su Iglesia.

Carlo, amigo comunicador, ruega por nosotros.

Amén.


[1] Mensaje del Santo Padre Francisco para la 56° Jornada de las Comunicaciones Sociales: “Escuchar con los oídos del corazón”. Roma, San Juan de Letrán, 24 de enero de 2022.

[2] La expresión «historias mínimas» la aprendí del sacerdote y catequista Alejandro Puiggari, quien en su programa «Camino de Emaús» en Radio María Argentina siempre menciona la importancia de compartir las historias anónimas -y muchas veces escondidas- de nuestra Iglesia.

Un comentario sobre “Comunicación en «salida»: los valores y la belleza del Evangelio

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