Banderas entrelazadas, caminantes y viajeras. Orantes peregrinos, diversos y sin fronteras. Hermanos desconocidos con la misma esperanza misionera. Juventud unida, reflexión y entrega.  Gozo celestial de aquella que es Madre, Intercesora y Estrella.

Los espacios virtuales tejen fraternidad y hacen posible borrar cualquier límite geográfico ante la gracia de Dios. Es ahí, entre los cuadrados de Zoom, donde está teniendo lugar un encuentro internacional de la Iglesia con la Virgen María como anfitriona. La campaña Misión Rosario comenzó en la solemnidad mariana del 8 de diciembre del 2020 y finalizará este 4 de abril, en Pascua de Resurrección. El objetivo es alcanzar a rezar un millón de rosarios por la paz, libertad y vida en América. Los rosarios rezados se deben sumar en su página web, en donde están realizando el conteo.

La campaña surgió como inspiración en el seno de una familia chilena, luego de que quemaran dos templos católicos en la capital de su país. Los Barchiesi, numerosos y comprometidos en su fe, se dieron cuenta de que la violencia, el ataque a lo religioso, la falta de esperanza eran problemáticas que acechaban a todo el continente americano. “Necesitamos rezar un millón de rosarios”, pensaron. Así, con un sueño que parecía utópico, Chiara Barchiesi (24 años), comenzó a poner en marcha esta misión al contactar a sus amigos de distintos países. Esos amigos avisaron a otros y así, con el “boca a boca”, alcanzaron a tener voluntarios en más de 20 países americanos.

“Hacer sonreír a la Virgen María es el principal objetivo”, confiesa Roswell Gadea (27 años), joven costarricense que se encarga de la producción ejecutiva en Misión Rosario. Por su parte, Candela Simonetto (26 años), argentina y embajadora de Misión Rosario por su país, afirma que el rosario es el arma más poderosa que tenemos los católicos y que unirse a esta campaña la ayudó a comprometerse más y a sentirse en comunidad con jóvenes de distintos carismas y nacionalidades. La patrona y guía de este apostolado es Nuestra Señora de Guadalupe. Roswell y Cande le confiaron a Iglesia Millennial los desafíos, frutos y sueños que están detrás de esta misión digital.

“No hubiésemos logrado ni cerca lo mismo sin estar unidos”

“Lo virtual es una herramienta que nos puede llevar a múltiples países sin necesidad de una visa o un pasaporte”, remarca Roswell. Misión Rosario es un apostolado previsto para durar tan solo cuatro meses, pero vividos con intensidad. Cada día un país distinto reza el rosario vía streaming de Facebook, acompañados con cantos y el estilo local característico. También organizan rosarios temáticos para las fiestas más importantes de la Iglesia. El domingo de la Sagrada Familia de Nazaret, familias de todo Misión Rosario -pequeñas y grandes- se encargaron de guiar la oración y en la solemnidad de “María, Madre de Dios”, fueron las madres las que rezaron. Este viernes 19 de marzo a las 22 (hora Argentina), en la Solemnidad de San José, será el turno de los padres.  

Además, cada país se reúne de lunes a viernes para rezar por la paz, libertad y vida del continente, y así sumar más rosarios. De esta forma, se crearon comunidades internacionales y nacionales. En Argentina, jóvenes y familias de distintas provincias se encuentran todos los días en oración a través de Google Meet. “No hubiésemos logrado ni cerca lo mismo sin estar unidos”, asegura Candela. A pocos días de la Semana Santa, ya llevan rezados más de 950 mil rosarios.

En esta última etapa de la misión, comenzaron a organizar el rezo del Laudes, el Ángelus y la Coronilla de la Divina Misericordia por la plataforma de Zoom, oraciones y canales por los que se multiplican los frutos y la fraternidad. Así como Jesús dijo “yo no los llamo servidores, sino amigos” (Jn 15, 15), ellos mismos se convirtieron en algo más que voluntarios. Se ríen por las formas distintas que tiene cada país de decir una palabra, se hacen stickers cómicos en Whatsapp y  celebran los logros de cada uno. Es por eso que Roswell explica que Misión Rosario trabaja en paralelo con una Jornada Mundial de la Juventud. “Misión rosario, al unificar tantos países y hermanos de diferentes movimientos, te permite ser el encuentro internacional continuo durante un caminar de evangelización”, asegura.

“El santo rosario es el sostén de mi servicio”

Además de rezar el rosario, los fines de semana organizan charlas de formación que también son transmitidas por Facebook y abordan temas de interés para los jóvenes como la castidad, la vocación, el amor fraterno, entre otras cuestiones. “En Misión Rosario nos hemos catequizado, pero sobre todo, hemos aprendido a ser hermanos. Hemos aprendido el mandamiento que nos enseñó el Señor: ámense los unos a los otros”, explica Roswell.

Los voluntarios han recibido testimonios de conversión al amor. Por ejemplo, hijos que hace tiempo no hablaban con sus padres lograron reconciliarse con su familia luego de conocer Misión Rosario. También se descubrieron testimonios de conversión a la oración y a la vida fraterna. Candela comenta que ella no pertenecía a ninguna comunidad católica y Misión Rosario fue su primera experiencia como dirigente pastoral. Si bien ya iba a misa, no rezaba el rosario diario y con la ayuda de esta campaña pudo comprometerse más y vio los resultados en su vida personal: “Noto un cambio en mi forma de tomarme las cosas en el día a día, me tomo siempre mi momento para dedicarle al rosario, a la Virgen y eso me llena de paz, confiesa Cande. En el caso de Roswell, es franciscano seglar y ya rezaba el rosario diario, pero expresa que esta misión vino a despertar su compromiso por cada Ave María. “Se alejó de la monotonía y me he dado cuenta de que el santo rosario es el sostén de mi servicio, explica.

“Creo que los frutos se dieron por la unión que se generó. Sentir que no estamos solos, que hay jóvenes en otros países luchando por lo mismo”, expresa Cande. En tres palabras, ella define a Misión Rosario como “oración, comunidad y paz”. Roswell la resume como un “camino de fe”. “El 4 de abril comienza la misión: la misión familia y la misión personal”, expresa Roswell. Si bien la campaña está próxima a su fin, planean continuar haciendo sonreír a la Virgen María a través de este encuentro de amor en el mundo digital.

  • Si querés saber más sobre Misión Rosario, podés seguirlos en Facebook, Instagram o YouTube. Para colaborar con esta campaña ofrece el rezo del Santo Rosario por la Paz, Libertad y Vida en América y sumalo al contador de rosarios.

Un comentario sobre “Jóvenes de América hacen sonreír a la Virgen

  1. Hola soy Lorena. Y he participado de Misión Rosario. Agradezco mucho el trabajo de todos y formar parte de esto tan bello. Gracias por ayudarme a crecer espiritualmente. Gracias por ser parte de esta familia. Gracias a María por ponerme en este camino. Dios los bendiga y quiero seguir formando parte de esta misión el tiempo que Dios diga. Muchos cariños para todos ustedes hermanos 🥰👋🏽🙏🏼❤️

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